<%@LANGUAGE="JAVASCRIPT" CODEPAGE="1252"%> Igualdad de Oportunidades
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

  El distrito de Puente Piedra que pertenece a Lima Norte, un espacio geopolítico de la ciudad capital, ubicado entre la carretera Panamericana Norte, y la parte baja del Río Chillón.
     
El proyecto interviene en los distritos de Puente Piedra que pertenecen a Lima Norte, un espacio geopolítico de la ciudad capital, ubicado entre la carretera Panamericana Norte, y la parte baja del Río Chillón. Está zona además comprende otros siete distritos: Independencia, Ancón, Carabayllo, Comas, Los Olivos, Santa Rosa y San Martín de Porres. En ella vive aproximadamente el 35% de la población de Lima.

El crecimiento explosivo de Lima Norte comenzó en 1940, debido principalmente a las migraciones de los campesinos afectados por el terrorismo y el terremoto, e impulsados por el desarrollo económico de la capital. Con esta creciente demanda de vivienda de los sectores populares, se vieron obligados a invadir terrenos agrícolas. Posteriormente con el crecimiento descontrolado de la población debido a la profundización de la crisis económica surgió la economía terciaria e informal.

Actualmente el 80% de los barrios de Lima Norte son de carácter popular (asentamientos humanos, asociaciones, cooperativas, centros poblados), y únicamente el 14% son urbanizaciones donde se ubican los sectores sociales con mejores ingresos. La pérdida de áreas industriales y de suelo agrícola ha favorecido el crecimiento de la terciarización de la economía. Puente Piedra y Ventanilla son parte del mismo proceso de ocupación del territorio, se encuentran en una zona con distritos en proceso de expansión y consolidación, donde la pérdida del suelo agrícola ha favorecido el alto crecimiento de la terciarización de la economía y cuenta con baja cobertura de servicios y altas tasas de crecimiento.
Situación de las mujeres

Por la discriminación de género existente en el país, la pobreza afecta especialmente a las mujeres en las zonas rurales y urbano marginales, particularmente a las que forman parte del 23% que son únicas responsables de sus hogares, desencadenando una serie de condiciones que limitan sus potenciales de desarrollo. Estos factores socioeconómicos tienen, sin embargo, una raíz socio cultural asentada en la idea de privilegiar lo masculino sobre lo femenino, situando lo doméstico como el espacio para las mujeres, y el público para los varones.

Esta demarcación de los roles sociales se ven reforzados por los medios de comunicación que reproducen y legitiman modelos tradicionales de ser hombre y ser mujer, que en sociedades como la peruana implica posiciones de dominación y subordinación que afectan la autonomía y capacidades de las mujeres.

El Estado peruano ha cumplido con aprobar y ratificar los principales instrumentos internacionales referidos a la promoción y protección de los derechos humanos de las mujeres, adoptando en varios casos las medidas internas correspondientes. En el plano nacional, una norma de gran relevancia es la promulgación de la Ley de Igualdad de Oportunidades entre hombres y mujeres, que aportarà el marco normativo para las polìticas de Estado hacia la equidad y no discriminación, lo cual incluye a los gobiernos locales, regionales y nacional.

Sin embargo, pese a la existencia de una serie de tratados internacionales y de leyes, no se han logrado los objetivos previstos, debido, en gran parte, a la ausencia de compromiso por parte del Estado en la transversalización del enfoque de género en su gestión, lo que se espera se vaya subsanando con la aplicación de la ley antes referida.

Hasta el momento persiste la distancia entre las normas y la concreción de los derechos en la vida cotidiana, que se expresa por ejemplo en:

a) Un elevado número de mujeres indocumentadas, principalmente en las zonas rurales.
b)Alta proporción de hogares monoparentales conducidos por mujeres pobres.
c)Indices alarmantes de violencia.
d)Limitado acceso a los espacios de poder y toma de decisiones
e)Un alto porcentaje del trabajo informal, limitaciones en el acceso al trabajo cualificado y menores ingresos respecto al hombre.
f)Persistencia de roles tradicionales rígidamente definidos.
g)Indicadores en educación desfavorables agravados en el ámbito rural.

Este panorama general tiene múltiples formas de expresión en los distritos de Puente Piedra y Ventanilla en las dimensiones socioeconómicas y subjetivas de la vida de las mujeres, quienes mayoritariamente se ven limitadas y hasta excluidas de las oportunidades para el desarrollo, recortando de esta forma el potencial de estos distritos para superar sus problemas.

 

















 
 
 
   

proyecto@igualdad-deoportunidades.org
© 2007 Igualdad de Oportunidades en Puente Piedra y Ventanilla

Diseño: Julia Vicuña Yacarine